Emilio López Medina, El sexo

 


Emilio López Medina, El sexo
ISBN: 978-84-124636-3-7
14,80 x 21.00 cm. 148 págs. 18€
Distribuye: Distriforma

COMPRAR


Como todas las obras que componen la heptalogía Las siete bestias, de Emilio López
Medina, el volumen que ahora presentamos está formado por un conjunto de aforismos
y pensamientos breves sobre el sexo (y todo lo que lleva consigo: relaciones amorosas,
emparejamiento…), en que de forma irónica, haciendo del mítico dios Eros el deus ex
machina de estos avatares, el autor presenta un panorama del proceso desde sus inicios
hasta el declive final; proceso que se pone en correlación, como en una metáfora, con
las fases del coito, que se constituyen en el índice del libro.

Así, después de unos preliminares (Proemium), habituales en el comienzo de toda
relación, en los que se describe la especificidad de los protagonistas, se pasa a un
contacto inicial (Erectio), para dar paso a la relación sexual propiamente dicha
(Introductio), que nos adentra en la verdadera movida del apareamiento, matrimonio,
etc. (Agitatio), coincidente con aquel ritmo sostenido del acto sexual, y que poco a poco
se intensifica en un frenesí de lucha (Trepidatio) previa al espasmo de la ruptura,
separación y aborrecimiento mutuo (Spasmus). Todo según los procedimientos de aquel
terrible Eros, “temido hasta por su madre”.

No se trata, pues de un canto al amor a la manera típica, sino más bien una visión
realista, que evidencia las sombras del dibujo de la situación, cuyos claros, de tonos rosa
y final feliz, son ya sobreabundantemente exhibidos en la literatura al uso. Es con las
sombras como los dibujos adquieren su auténtico relieve.

El panorama que así se traza, lejos de aquellas consabidas formas de presentarlo -por
seguir con la metáfora- propias del infantilizado “amor” de Cupido, muestra las partes
oscuras que toda pintura requiere… Dicho con categorías adaptada a este mundo
moderno del espectáculo y con palabras del mismo autor: “Conviene no olvidar que en
amores no solo existe la comedia americana, sino también la tragedia griega”.